#Testimonio17 # MAYRA. SÉ QUE ESTÁ CONMIGO.

By La amatxu de Ager - 10:49


- Hola, Esther. Yo te escribo desde Colombia, te sigo en Instagram. Las historias y todo lo que pones me ayuda en el proceso que llevo desde que mi bebé se me fue al cielo y quería saber si también te puedo contar mi historia.
- Hola, Mayra. Bienvenida y sí, por supuesto, encantada de ser el puente para que tu historia sea pública.




- ¿En qué fecha murió tu hijo? ¿Cuál es la fecha en la que debería haber nacido?  
- Bueno antes de empezar, te cuento que mi bebé es mi segunda pérdida. Ya había pasado por este dolor  unos diez años atrás con mi primer angelito, pero en esta oportunidad te voy a hablar sobre mi segundo embarazo, sobre Juan Esteban.
Mi chiquitín falleció en mi barriguita, el 03 de octubre de 2019 a las 36+6 semanas. La fecha de parto estaba prevista para el 25 de octubre de 2019.

 - ¿ Cómo fue el embarazo?
- El embarazo durante los primeros meses fue normal, pero un mes antes de la fecha de parto, cuando fui a la ecografía del tercer trimestre, el doctor me indico que mi bebé se estaba quedando en la curva de crecimiento, estaba apenas una rayita por encima de lo que debería estar, motivo por el cual tomó la decisión de controlarme nuevamente con una ecografía en 2 semanas para verificar cómo seguía. También estuve en control con ginecología llevando el resultado y en donde a un mes de mi parto me entregaron una orden para cita preparto y embarazo de alto riesgo, pero nunca me explicaron con detalle qué me estaba pasando, porque resulté con un embarazo de alto riesgo de un momento a otro después de venir tan bien...  Sólo me explicaron que la placenta se estaba cansando y no estaba pasando los nutrientes necesarios a mi bebé; nunca me lo hicieron tan grave, y como Juan Esteban seguía luchando, la idea era llegar a las 37 semanas y si al asistir a ese control con la ecografía y si seguíamos igual, Juan Esteban debía nacer en ese momento para ganar el peso que faltaba con la leche materna. Ese día salí muy triste y lloré. Creo que desde ese momento el corazón me decía a gritos que algo no iba a estar bien, pero tenía que ser positiva por mi hijo, fuerte por él. La verdad, no me imaginaba que estaba sólo a unos días de que lo que debía ser el mejor día de mi vida, venía acompañado de una gran tristeza.

- ¿Cuál fue el motivo de su fallecimiento? ¿Qué sentiste como mamá que te alertase de que algo no iba correctamente?
- Un día antes de la cita preparto noté algo de disminución en sus movimientos, sin embargo tenía control a la mañana siguiente, y en la noche noté algunos pequeños movimientos, por eso me acosté a descansar. Sin embargo recuerdo que esa noche no pude dormir, no podía terminar de sentirme bien.
Juan Esteban falleció porque la placenta presentaba más problemas de los que los médicos decían, el resultado de la necropsia de mi bebé evidenciaba sufrimiento fetal, insuficiencia feto placentaria, infección de corioamnionitis grado 3, infartos placentarios, lo que para ellos era solo estar un poco bajo de peso, era una de las tantas cosas que causó que mi hijo no se quedara conmigo en este mundo.

 - ¿Cómo fue el trato en el hospital? ¿Te informaron de todo correctamente? 
- El trato en el hospital no fue el mejor, luego de no encontrar el latido de mi bebé, me llevaron a una sala de espera para hacer otra ecografía en la que pudiéramos verlo, pero nada, que me pasaban, mi hijo se moría y nadie me atendía, así que mi mamá tuvo que ir a buscar a alguien con un poco de corazón para que me pasaran urgente, pero ya era tarde. Juan Esteban ya tenía unas hermosas alitas de ángel. Quedé en shock, no lo podía creer, no podía estar pasándome, no otra vez a mí, cómo era posible repetir la misma historia, si yo lo amé desde el primer día, si yo no era una mala persona... Esperé a que llegara mi pareja y ahí fue cuando terminé de romperme. Luego tuve que esperar todas mis contracciones, todo mi dolor en una sala llena de mamás con sus bebés en brazos o con hijos por nacer, a los que a diferencia de mí escucharían llorar. Afortunadamente estuve en una habitación sola, pero en el piso de las mamás, así que recuerdo que toda la noche escuché bebés llorar y luego cada enfermera que pasaba a revisarme me preguntaba dónde estaba mi beb,  así que tenía que explicarles a cada una que mi hijo había fallecido. Pero como en todo , siempre hay médicos y enfermeras que no se olvidan de que detrás de su labor siguen siendo seres humanos, y me encontré con una doctora que no sólo me llamó a revisarme, me dedicó parte de su tiempo para hablar conmigo; después de tanta frialdad por fin encontraba alguien que iba más lejos de su labor. Ella me ofreció su ayuda incondicional, estaba muy pendiente de mí; no es sólo un médico, es de esas personas que cuentan con una energía especial.

- ¿Qué sientes tú al llegar a casa sin tu bebé y ver sus cositas?
- Vacío, soledad, desolación, angustia, temor, sólo quería llorar, que todo fuera una pesadilla de la que ya quería despertar.

- ¿Fue parto vaginal o cesárea?
- Fue parto vaginal y algo que puedo rescatar es que me permitieron estar todo el tiempo acompañada de mi pareja, no me dejó sola ni un solo segundo. Fue él quien más me ayudó en mi parto.

 - ¿Te ofrecieron en el hospital verlo? ¿Decidiste hacerlo?
- No, en el hospital no me ofrecieron verlo, pero desde el principio tenía claro que necesitaba ver a mi hijo, que desde el primer momento en que supe que crecía en mi barriguita lo soñé, soñé ver su carita, sus ojitos, sus manitas... No dudé un solo segundo en verlo. Fue lo primero que pedí, ver a Juanes. Es el recuerdo que tengo grabado en mis ojos, en mi corazón, es lo más hermoso que han visto mis ojos, ese es mi tesoro más grande.

 - ¿Estás en tratamiento psicológico? ¿en qué o quiénes te apoyas para sobrellevar el duelo? 
- Al salir del hospital, me remitieron con psicólogo, pero nunca fue posible conseguir la cita así que nunca pude asistir.
Mi apoyo son mi pareja, mi mamá, mi familia y por supuesto la de él.

- ¿Acudes a grupos de duelo? 
- La verdad es que por tiempo y trabajo no lo puedo hacer, lo más cercano que tengo son páginas como la tuya, que permiten sentir que no estás sola, que detrás de estas pantallas hay alguien como tú intentando sonreír y obligándose a seguir en medio del dolor.

- ¿Tienes más hijos o has tenido más tras la pérdida?
- Sólo tengo mis dos angelitos del cielo. Debo iniciar un tratamiento para fortalecer mi cuerpo, mi vientre, para prepararme y poder quedar embarazada nuevamente.

- ¿Te sientes arropada en este gran mundo de soledad y vacío? 
- La verdad, no. De estas cosas nunca se habla, es como si no pasaran; nadie lo sabe, nadie lo entiende, hasta que vivirlo es la única opción. Somos mamás y papás marcados por el destino para siempre con un dolor que aunque con paciencia mejora, no termina de sanar, y aunque para todos siga la vida normal como si no hubiera pasado nada, yo no puedo, yo jamás olvido a mi bebé y cada noche al dormir le pido a Dios que me regale la oportunidad de verlo en mis sueños y, si no es así, sólo me queda mirar al cielo con la esperanza de tener una señal de él.

- Pregunta libre. ¿Qué te gustaría reivindicar o añadir?  
- Yo agregaría que el personal médico se ponga la mano en el corazón y tengan más solidaridad, más amor con las mujeres que como yo, por motivos ajenos a nosotras, y por esas cosas de Dios, llegamos a ser mamás diferentes.

Esta es mi manera de homenajear a Juan Esteban, le agradezco a mi hijo porque gracias a él muchas cosas mejoraron en mi vida. Yo ya tenía una familia hermosa cuando quedé embarazada y Juan Esteban me regalo lo demás, él me dio otra familia, él me da la fuerza que necesito cada mañana para levantarme y seguir. Sé que está conmigo, con papá, con tíos y abuelos y a donde quiera que vamos nos acompaña; sé que sigue mis pasos. Hoy hablo por mi hijo y por mí, y le agradecemos a nuestra familia mamá, papá, hermanos, a su abuelita y tía paternas, y a quien más que una amiga es como una hermana para mí,  todo lo que hicieron por nosotros y finalmente a mi pareja. Si yo pudiera descifrar esos ojos y su corazón podría describir lo que le ha tocado llevar por dentro, lo que se guardo por mí, pero sí hay algo que puedo decir, es que cuando me caí, él me sostuvo y con sus manos me levantó, que le tocó ser papá y ser esposo a la vez, que mientras su mundo tal cual como el mío también se desbarataba, él le ponía la frente al mundo por mí y por nuestro hijo.

Te agradezco a ti por este espacio y a cada mamá que revive una y otra vez con el corazón roto, lo que le sucedió para contar su historia y así ayudar a quienes nos necesitan.

Este es mi homenaje para el príncipe de mis sueños Juan Esteban.

- Muchas gracias a ti por querer dar visibilidad a tu duelo y contar conmigo para ello.




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