# Fragmento 7 # 26.09.2019 # DESPRENDIMIENTO DE PLACENTA, DESPRENDIMIENTO DE ALMA.

By La amatxu de Ager - 7:00


Me despierto sobresaltada escuchando un estruendo, un ruido parecido al de los cristales rotos; es entonces cuando soy consciente de que era mi corazón, hecho añicos. Una vez roto, ¿existe reparación posible? El problema en mi embarazo, el detonante que hizo que mi amor se quedase sin vida dentro de mi útero fue desprendimiento de placenta. Fue mi cuerpo el que lo asfixió, mi propio cuerpo. ¿Y qué hay del desprendimiento de alma? Cuando también falta el oxígeno y ya no queda nada ella, se desprende, se desintegra, se volatiliza, se va.



Quiero pensar que está sobrevolando el cielo, intentando buscar el alma viajera de mi bebé, queriendo encontrarse para por fin unirse, en una conexión indestructible. A veces siento que tanta angustia va a terminar volviéndome loca; que todo este dolor que se me agolpa en el pecho no es capaz de gestionarse emocionalmente. ¿Dónde está el manual que indique qué hacer en situaciones de emergencia? Ojalá la vida lo tuviese, nos lo entregase al nacer para ir integrándolo poco a poco, aprendiendo a sintomatizar las tragedias, a lidiar con el sufrimiento y la tristeza, y de esta manera saber qué hacer cuando las catástrofes se producen, desgarrando tu cuerpo por dentro; para poder asumir la muerte de la misma manera que la vida.

Miro al cielo búscandote, Ager, mi vida, mi luz,  rogándote que me envíes una lluvia ligera y constante que arrastre este pesar de mi cuerpo. Pido a mis ojos que se llenen para provocar un llanto liberador, porque no siempre que te pienso consigo llorarte. A veces solo me quedan fuerzas para la derrota; otras tengo la inmensa suerte de avivar nuestros recuerdos y sonreírme.


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