# Fragmento 6 # 24.09.2019 # COMPARTIR EL DOLOR. GRUPOS DE DUELO

By La amatxu de Ager - 17:13


Uno de los recursos accesibles y asequibles para cualquier mamá o papá en duelo es asistir a GRUPOS DE DUELO. Es un lugar exquisito donde compartir tus miedos e inquietudes, tu tristeza, ira, culpa; en definitiva, tu dolor, sin tener que disfrazarte, sin apariencias ocultas; solo rodearte de otras mujeres y/u hombres que desnudan su alma, al igual que tú, por la pérdida de sus hijos; en un entorno cuidado y respetuoso que se siente Casa; y con un grupo de personas con quienes te hermanas en el sufrimiento.



Yo comencé a asistir al grupo de duelo de Centro Maya, en Bilbao, un centro dirigido por Carmen, una doula de profesión que vive por y para la maternidad, para acompañar a las familias durante el embarazo (yoga para embarazadas, ayuda en la lactancia, yoga postparto, etc).  Y eso también incluye la que tiene otra tonalidad, la maternidad en duelo. Aquí nos reunimos un martes al mes y es de libre acceso. Esto me parece muy importante porque no hay ningún tipo de compromiso de asistencia, y creo que es un enfoque muy adecuado porque no siempre te apetece hablar, ni escuchar, y además, seamos sinceros, hablar en voz alta de emociones sin coraza ni censuras es terriblemente demoledor, desgarrador y exprime todas tus fuerzas. Aquí nos juntamos -según el mes- varias amatxus y aitas (especialmente amatxus), en este espacio tan tranquilo, sentadas en el suelo, conectando con nuestro yo interno y con el de nuestros peques. La que quiere enciende una velita mientras les recordamos, y entonces se produce la magia; siempre hay una que comienza a hablar, el resto escuchamos, o preguntamos pero intentando evitar interrupciones molestas; NOS RESPETAMOS. NOS ACOMPAÑAMOS. Nos escucha Iruña Arancibia -la psicológa perinatal que ejerce en el centro-, siempre tan dispuesta,  cauta y comprensiva. Las sesiones oscilan entre dos y tres horas, según el volumen de personas que hayamos asistido ese día, donde el tiempo pasa volando. 



No sé si estoy siendo capaz de volcar toda mi gratitud hacia este grupo, pero lo intento. Es tal la magnitud de la unión que sentimos que resulta muy complejo traducirlo en palabras. Resulta tristísimo escuchar otras historias, empatizar con ellas, comprender, escuchar, y al mismo tiempo es sanador y reconfortante hacerlo de manera grupal, sin juicios, exponiendo nuestros sentimientos por encima de tabúes ni silencios. Con el paso del tiempo una va siendo más consciente de que aburres a la gente, incluso a los más cercanos; no quieren oír penurias, no saben cómo actuar (los huérfanos de hijo tampoco lo sabemos, vamos aprendiendo sobre la marcha), y al final todos nos sentimos incómodos y esto termina degenerando en silencio y distancia, en ocultamiento. Como madre yo reivindico mi derecho a hablar de mi hijo y de mis emociones. Ojalá tuviera que ser en otro contexto, mucho más idílico, pero hay que afrontar la realidad, y no por tapar la muerte ésta deja de existir.




El acompañamiento es otra forma de terapia que también ayuda a sanar por dentro, y por ello este grupo de duelo es lo más. Cada pequeño avance o pasito que realiza una de nosotras se aplaude. Es por esto que me siento muy orgullosa y hoy quiero compartir una publicación que la periodista Emilia Laura Arias Domínguez ha compartido en Pikara Magazine, contando, entre otros, con los testimonios de mis compañeras Cris y María, y la experiencia de nuestra Iruña, así como de Arantza (matrona y directora de Maternally)

Os invito a leerlo clickando AQUÍ, porque cada testimonio es un granito de arena. Yo también añado el mío. 

(En la memoria de Oihan, Lucía, Alain, Ager, Bruno, Luna, Enertz, Vera, Adrián, Suhar, Marc, Euri, Ekain, Luca, Garazi .... nuestras estrellitas)

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